Desmontando el famoso «No tengo tiempo…»

«Si es que NO TENGO TIEMPO…».
Frase recurrente que nos viene a la boca cada vez que algo nos da mucha pereza y no tenemos ninguna gana de hacerlo. Por supuesto el Deporte y la Actividad Física no son una excepción sino más bien todo lo contrario; esta es la excusa más utilizada de todos los tiempos. Se han escrito ríos de tinta sobre este «fenómeno», y resulta cuanto menos contradictorio el hecho, de que nos apetece muchísimo conseguir los beneficios que se derivan de la práctica deportiva, pero claro, sin mover un dedo.
Se podrían mencionar miles de disculpas además de esta para no hacer deporte, pero hoy hablaré de ésta en particular y desde  la experiencia; no desde la mía propia, puesto que podría tomarse como falta de humildad o modestia, cuanto menos. Hablaré de cómo una de las personas a las que entreno, Patricia Q., hizo para sí aquello de «ahora o nunca», desbaratando la tan mencionada disculpa.
Pues bien; a la ya de por sí jornada laboral completa que ya tenía Patricia, se le iba a sumar en breve un plus,  que dejaría el día de 24 horas un poco escaso para realizar cualquier otra actividad que no fuera alimentarse o descansar.
Con tan poco tiempo libre disponible la pregunta obligada sería ¿Cómo voy a plantearme siquiera realizar un programa de entrenamiento «si es que NO TENGO TIEMPO»?.
Nada más complicado y a la vez tan sencillo. Inmediatamente nos pusimos manos a la obra y realizamos un plan de acción en el que incluimos, además de la distribución de las horas de trabajo, aquellos huequecillos que nos permitirían confeccionar su entrenamiento y los objetivos deseados.
Duro, difícil, sacrificado, capacidad de esfuerzo, tesón,….la lista podría ser interminable pero creo que con lo mencionado sobra.
A día de hoy y después de 12 semanas de entrenamiento y sacrificio, los resultados se pueden observar a golpe de vista. Si a todo esto le añadimos, que el entrenamiento le ha servido como vía de escape para superar el  tedio diario, que tiene una notable condición física y un aspecto mucho más saludable,  por citar algunos beneficios, la siguiente pregunta que podríamos realizarnos es, ¿De verdad que ha merecido la pena tanto sacrificio con «tan poco tiempo disponible»?; creo que la respuesta es evidente y en sus propias palabras:
«Después de esta experiencia estoy muy contenta y motivada; ha sido una ayuda perfecta para retomar mi rutina deportiva y mejorar mi aspecto físico; lo recomiendo, especialmente porque pensé que nunca sería capaz de correr durante tanto tiempo sin parar! Y me gusta!! Ahora a seguir!!»
Resultado de esta pequeña observación: tenemos a otra persona atrapada dentro de unos fantásticos «hábitos de vida saludables», con nuevos retos y nuevos objetivos por conseguir. Otra persona «enganchada al deporte».
Desde aquí, no puedo sino quitarme el sombrero ante esta enorme capacidad de sacrificio y tenacidad cuando lo fácil realmente hubiese sido decir «hoy no, mejor empiezo el Lunes…» o «es que no tengo tiempo».
Mi más sincera enhorabuena a Patricia Q., por haber conseguido todo aquello que pretendía y aún mucho más. Ha sido todo un placer participar contigo en este singular programa de entrenamiento. Puedes estar totalmente orgullosa de lo que has logrado; yo desde luego lo estoy.
Y vosotros, ¿Seguís opinando lo mismo acerca del «si es que no tengo tiempo…»?.
No tengáis ninguna duda de que todos somos capaces de sacar un ratito para realizar un poco de actividad física, con la que además está demostrado que obtendremos muchos beneficios. El secreto: una buena organización del tiempo y tomar la decisión de cambiar; lo demás, paso a paso.
Un saludo para todos.
Avatar de Desconocido

About David Arruza

Promocionando hábitos de vida saludable con una actitud positiva y mucha energía
Esta entrada fue publicada en David Arruza. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario